sábado, 23 de abril de 2016

Quiero que me verses, perdón, que me beses.

Como el bienestar que sientes al llegar a casa
después de unas vacaciones.
Cuando llegas a casa
y te das una ducha con agua caliente
cuando el invierno aflora tras la ventana.
La felicidad de abrir el frigorífico,
y ver tu comida favorita.
La satisfacción de unas compras bien hechas.
Como el orgasmo que te da cuando tienes una fiesta
y te dejan quedarte a dormir en casa de un amigo.
Y todo lo demás que siento, cuando te beso.