domingo, 5 de noviembre de 2017

No es ego, es amor propio.

Ha pasado y he pausado el tiempo,
unas veces por miedo, y otras cuantas por mí.
Ha pasado ya una primavera, y estamos en pleno otoño,
y yo sigo esperando que sea 31 de diciembre,
para volver a pedir el deseo de tenerte, perdón, de tenerme.
He vuelto a mí, a ser yo, sin necesidad de ser de nadie,
he empezado a buscar compañías y no soportes.
A pensar en mi la primera y también la última,
a brindar por mi, y a rezarme.
Tal vez parezca un poco egocéntrica, pero,
en realidad soy una mujer dándose cuenta,
de que no necesita a nadie para ser,
que es toda suya.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Sincericidio

Tengo como hobbie escribir poesía,
escribirte poesía,
escribir poesía pensando en ti,
escribir poesía suspirando por ti.

Tengo como costumbre crear mi propio Madrid
en cada lunar de tu espalda,
y un frío domingo de manta
en cada uno de tus besos.

Tengo como manía
no mirarte a los ojos
por si me caigo en ellos,
y no vuelvo a ser sin ti.

No me gusta llorarte,
pero si que sean tus lágrimas
las que ganen la carrera
recorrida en mi mejilla.

No sé si es cosa mía
pero no se me dan bien los juegos
de salir con el corazón de una,
y no en cientos de pedazos.

Pero después de este sincericidio de miedo,
he de decir qué si perder eres tú,
pierdo ganándote
y ganándote me pierdo.




viernes, 23 de septiembre de 2016

Poesía eres tú.

Yo te echaba de menos, 
pero era la poesía 
quién temblaba por tu ausencia,
y es que has dejado a punto de la extinción
los poemas de amor, 
por que es por ti, por quién existe poesía.
Han hablado de ti como de un problema universal,
y se han quedado cortos.
París ya no es ciudad del amor
por que no estas tú para hacérmelo en sus calles,
Roma llora tus lunares
ya que eran los únicos 
que guiaban al amor por sus caminos,
América ansía tus ojos
como estrellas del firmamento que son,
y son mis labios,
los que no aguantan ni un segundo más
sin rozar tu cuerpo.



jueves, 12 de mayo de 2016

Reflexiones que en realidad no siento, por que te quiero.

Tal vez debería pensar un poco más en mí,
dejarte a un lado a ti,
o dejar de verme a mí solamente cerca de ti.
A salir de la rotonda, 
donde todas mis salidas eres tú, tú y tú.
A proteger al que en mi pecho,
un día le diste alas creyéndose estar en el cielo,
cielo, que me dabas tú, cielo, que eras tú.
A aceptar al amor sin lágrimas, 
si no eres tú quien me lo da a dosis, en colchones.
A quererme sin ti, 
aunque me este acojonando con tu ausencia.
A ver que todavía me quedan mil noches de sexo sin compromiso,
pero que bonito era despertar contigo, joder.
A superarte, pasar página, o a cerrar el libro,
pero tratándose de ti me faltarían vidas 
para que me olvide de lo escrito entre orgasmos.
Y todo esto lo escribo, sí, pero no lo quiero, por que creo que te quiero.

sábado, 23 de abril de 2016

Quiero que me verses, perdón, que me beses.

Como el bienestar que sientes al llegar a casa
después de unas vacaciones.
Cuando llegas a casa
y te das una ducha con agua caliente
cuando el invierno aflora tras la ventana.
La felicidad de abrir el frigorífico,
y ver tu comida favorita.
La satisfacción de unas compras bien hechas.
Como el orgasmo que te da cuando tienes una fiesta
y te dejan quedarte a dormir en casa de un amigo.
Y todo lo demás que siento, cuando te beso.


martes, 29 de marzo de 2016

Un corazón que todavía quiere esperarte.

Todavía no me hago a la idea de que ya no estás, y todavía más difícil es para al que dentro de mí
hiciste palpitar con cada paso que dabas.

Es abrir la puerta de mi casa, intentando liberarme de todas las esquinas que me recuerdan a ti, y a como hacías que parecieran el paraíso, solo por que tu estabas en ellas.

Intentando, pero sin conseguir olvidar como andabas por mis pasillos, y como hacías que ardieran las sábanas de mi cama, la puta capacidad que solo tú tenías de hacer que todo fuese el cielo, joder.

Después de todo sigo evitando sentarme en los últimos asientos del 133, pero no dejo de mirarlos, ni de pensarte, como si de esa manera te tuviera un poco más cerca de mí.

Has hecho de Gran vía en mi, un mar de sentimientos, en vez de una manera de fundir todos los ahorros de una vida en ropa, como cualquiera haría.

Y no soy como cualquiera, por que no te han conocido, sí a ti, quien ha hecho que deje al amor a un lado, si no se trata de hacerlo contigo.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Otras vidas.

Dicen que la vida es eso que pasa 
entre el café de la mañana,
y el de por la noche;
lo que olvidas entre amores,
y lo que descubres cuando estos te rompen.
Llaman vida a personas,
de las que no saben ni la mitad 
de su vida o como dicen llamarla ellos...

Y luego estoy yo, llamando vida 
a lo que pasa del primer cubata
al quinto de una fiesta,
a despertarse destapada,
pero arropada por unas manos 
que no son conocidas.
A despertar sin planes,
y acabar con cuatro alarmas
en el despertador,
llamándome vida a mi,
y como mucho a un DiCaprio en mi colchón.